22.10.2008
La Eurocámara aprueba normas para facilitar el divorcio de parejas internacionales (22/10/2008)
El Parlamento Europeo aprobó el 21 de Octubre de 2008 nuevas normas para facilitar el divorcio entre parejas de distinta nacionalidad o que viven en el extranjero, mediante la armonización de las disposiciones de conflicto de cada país.
El pleno refrendó una propuesta legislativa de la Comisión Europea que, entre otros aspectos, permitirá a los cónyuges acordar el Estado en el que prefieren tramitar el divorcio siempre y cuando les unan a él vínculos estables, como haber residido o haberse casado allí o que alguno de ellos sea nacional de ese país.
Entre los miembros de la UE la iniciativa encontró la oposición de Suecia (cuyas leyes sobre este tema son de las menos estrictas), lo que complica su adopción como norma comunitaria, al requerir ésta la unanimidad de todos los Estados.
En cambio, España y otros ocho países (Francia, Italia, Rumanía, Austria, Hungría, Grecia, Eslovenia y Luxemburgo) han acordado ya aplicar el método de la "cooperación reforzada" para avanzar en este ámbito.
Según datos de Bruselas, en la UE se celebran cada año 2,2 millones de matrimonios, de los que 350.000 están formados por personas de distintas nacionalidades.
Además, anualmente se registran en la Unión 875.000 divorcios (excluyendo a Dinamarca), de los que 170.000 (un 16 por ciento) son trasnacionales.
Actualmente, la mayoría de los Estados miembros no permite que las parejas escojan la ley aplicable a su divorcio, por lo que esa falta de seguridad jurídica conduce en ocasiones al fenómeno conocido como "carrera hacia los tribunales" -el esposo más informado intentará acudir primero al órgano jurisdiccional en la ley nacional que mejor se corresponda a sus intereses-.
En el caso español, la normativa establece que una pareja pueda elegir el país en el que desea tramitar su divorcio mientras tenga allí su residencia común habitual, sean ambos nacionales de ese Estado o sea el último lugar de residencia conjunta si uno de los dos cónyuges todavía vive allí.
La eurodiputada que ha analizado la propuesta, la socialista alemana Evelyne Gebhardt, puso el ejemplo de una pareja italiana que vive en Alemania desde hace 20 años y que ha decidido divorciarse, para lo que ha acudido a la ley germana, que resulta más ventajosa para ellos, pues les pide únicamente un año de separación y no tres, como en Italia.
Para evitar casos de discriminación, el Parlamento reclama la aplicación de la "ley del foro" -la del país donde se presenta la demanda- en los casos en los que, por ejemplo, una mujer extranjera solicite el divorcio en un Estado miembro y la normativa del país tercero no lo reconozca o lo haga de forma diferenciada.
En esos casos, el interés de la persona debe primar sobre el criterio que supone la aplicación de la legislación nacional.
Los eurodiputados subrayaron también la importancia de que los miembros de la pareja estén bien informados sobre las consecuencias de su elección y propusieron que los jueces nacionales se aseguren de que ambos son conscientes de las repercusiones para evitar que el cónyuge más "débil" esté en desventaja.